Hombres y mujeres somos diferentes
Hombres y mujeres somos diferentes, afortunadamente.
El otro día, estando yo en el trabajo, me sucedió algo que me llenó de estupor. A media tarde me preguntó el director que cuanto tiempo se había tardado ese día en descargar el camión
-Dos horas y media-le respondí
-Es demasiado tiempo, hay que hacerlo más rápido
-Ya , si el camión hubiera llegado a su hora, están los tres chicos de almacén, que son tres castillos, y hubiéramos tardado menos, pero al llegar fuera de turno, tan sólo estaban las dependientas que son casi todas chicas jóvenes y delgaditas, y , claro, han tardado más- traté de argumentar.
- Eso no me vale, cobran lo mismo así que han de tardar lo mismo- concluyó.
Yo me quedé pensando un largo rato en la conversación que había mantenido con el director, y no pude por menos que horrorizarme. Cada vez estoy más convencida de que en estos asuntos de hombres y mujeres hay mucha confusión y que si hay algo que no impera es precisamente el sentido común.
Lo que yo entiendo es que hombres y mujeres somos iguales en derechos y obligaciones, esto es, que somos moralmente equivalentes. Sin embargo, esta pretendida igualdad algunos hombres la están llevando a su terreno , exigiéndonos, para que podamos lograr la pretendida igualdad ,en asntos que a muchos de ellos les interesa, dicho sea de paso, cosas que a priori saben que no podemos dar, como es el igualarles en fuerza física. Es decir, tenemos los mismos derechos, sí, y las mismas obligaciones , también, pero biológicamente tenéis que igualarnos si queréis disfrutar de esa tabla de derechos e igualdades. Pensando que no tienen que ver el culo con las témporas, opino que cualquier día algún hombre de visión estrecha querrá que las mujeres tengamos capacidad eyaculatoria para poder tener los mismos derechos, que es lo mismo que pedirles a ellos que sean capaces de parir.
Por tanto, somos biológicamente diferentes y tendré que decirle al director que si de resultas las chicas son capaces de descargarse un camión en el mismo tiempo que ellos, entonces debería despedirlos, pues está claro que no están trabajando a pleno rendimiento.
En las pruebas físicas de todas las competiciones deportivas y de oposiciones a cuerpos de seguridad del estado, las marcas que se les piden a hombres y mujeres son diferentes, pues faltaría más. Debe de ser que mi querido director no se ha enterado de esto, y pretende que seamos biológicamente idénticos para ser idénticos en derechos. Siendo así no me extraña que a muchas de nosotras nos hayan despedido de nuestros trabajos al pasar por el hecho biológico exclusivamente femenino de la maternidad, claro ¡un hombre nunca habría hecho eso!
Por qué no admitir simplemente que somos iguales en nuestros derechos y obligaciones y diferentes en el hecho biológico. Por qué hay que rizar tanto el rizo de la igualdad con disyuntivas de “o nos igualáis en todo o no nos igualéis en lo demás”. Aún a día de hoy en ciertos individuos, curiosamente de sexo masculino, demandan de nosotras que entremos en un proceso de masculinización de la mujer para “cedernos “ parcelas de “poder “ en las empresas y en la sociedad.
Si esto fuera así, “hacer pipí de pie” sería una asignatura obligatoria en la escuela. Si no lo es es porque se entiende que no es necesario para ser competente en un trabajo, carrera o disciplina.
Somos iguales pero afortunadamente diferentes. Hombres mujeres deberíamos demandar de la sociedad el derecho a la complementariedad, que no a la oposición, dando cada uno de nosotros lo mejor de nosotros mismos, y si biológicamente un hombre tiene una fuerza superior a la nuestra es mejor aceptarlo y que sea su aportación de igual manera que nosotras aportamos otras cosas.
Claro que los hombres inteligentes lo entienden así, Y así es como trataré de explicárselo a mi director el próximo día que un camión llegue fuera de turno y lo tengan que descargar las chicas.


Tere Marin Marin dijo
Fíjate que el asunto hubiera cambiado si se descarga con "toro" o porta palets,ya que la fuerza queda para la máquina y solo se trata de saberlo manejar...y no está tanto en ser hombre o mujer, si no que hay personas robustas o no...en el caso que cuentas los robustos eran los hombres y las mujeres menudas...porque también se puede dar el caso de hombre menudito que descargar pesos le suponga un suplicio y un esguince o una hernia.
Yo he tenido trabajo de se tipo pero todos y todas usábamos la maquina.es una cuestión de salud...muchos dias haciendo eso y acabas con una hernia de disco , por lo menos.
La respuesta de tu jefe es como bién analizas de alguien que se queda en la superficie del tema y saca un poco de "rabieta" no sé si por el tema guerra de sexos o simplemente por ser un simplón....
Un abrazo desde Argentina
Tere Marin
18 Agosto 2008 | 01:32 AM